Franco Colapinto debió terminar séptimo en el GP de Barcelona-Catalunya, pero una combinación de decisiones polémicas de la FIA y órdenes de equipo de Alpine lo relegaron en la clasificación final. El piloto argentino fue víctima de una sanción que muchos consideran desproporcionada, mientras que otros competidores europeos no recibieron el mismo rigor por infracciones similares.

La controversia comenzó en la largada, donde Colapinto debió superar a dos pilotos que no fueron sancionados pese a cometer maniobras cuestionables. Posteriormente, el equipo Alpine le ordenó al argentino dejar pasar a Pierre Gasly, una decisión que terminó perjudicándolo definitivamente cuando el francés se benefició del VSC generado por el abandono de Fernando Alonso.

El episodio refleja una vez más la disparidad de criterios que aplican los comisarios deportivos de la FIA, donde los pilotos no europeos suelen ser más penalizados que sus pares del viejo continente. Gasly no devolvió la posición pese a haber terminado adelante del argentino únicamente por el golpe de suerte que significó el coche de seguridad virtual.

La actuación de Colapinto había sido destacada durante toda la carrera, mostrando el nivel que lo mantiene como una de las promesas más firmes del automovilismo argentino en la Fórmula 1.

Con informacion de: La Capital.